Para empezar, es interesante reflexionar acerca de qué es la
evaluación y cuál es su objetivo. ¿Evaluamos para calificar? ¿Evaluamos
para medir un conocimiento? ¿Evaluamos para mejorar el aprendizaje de nuestro
alumnado? ¡La evaluación es una fase que forma parte del proceso de
enseñanza-aprendizaje, con lo cual debe tener la importancia que se merece y tú
eres la persona responsable de dársela!
Para reflexionar y poder ayudarte a aplicar una mejor evaluación en el
aula, queremos concienciarte de algunos de los errores que se cometen
en la evaluación educativa más para que no los reproduzcas en tus
práctica educativa:
·
Confundir la evaluación con la medición: Aunque son conceptos
estrechamente relacionados, no son sinónimos. La medición consiste en poner una
calificación, un valor cuantitativo o cualitativo, a una acción concreta
teniendo en cuenta los aciertos y los fallos cometidos. En cambio, la
evaluación consiste en emitir un juicio sobre la calificación que se ha
obtenido. De esta manera, con la medición únicamente se sitúa a la persona
dentro de un baremo, mientras que con la evaluación podemos orientar, al alumno
o alumna, mediante un feed-back, en su proceso de aprendizaje
demostrándole aquello que ha hecho bien y aquello que se debe mejorar.
·
Juzgar o etiquetar a un alumno/a por el resultado de
una medición: La evaluación tiene por finalidad reflexionar sobre el resultado para
poder mejorar. Así pues, no debes utilizar una calificación para valorar a un
alumno o alumna, sino tener en cuenta muchos otros factores que influyen en el
proceso de enseñanza-aprendizaje como las capacidades de cada alumno/a, la
situación emocional, las actitudes…
·
Utilizar la evaluación como amenaza o castigo: ¿Evaluamos para
castigar o para mejorar el aprendizaje? Si reflexionas a partir de esta pregunta
seguro que tendrás clara la respuesta de por qué se evalúa. Por ello, debemos
aplicar las técnicas e instrumentos de evaluación cuando sean necesarios
y con un objetivo que sustente dicha evaluación.
·
No dejarte evaluar por tus alumnos: Tus estudiantes
son los que mejor conocen tu manera de enseñar. Por ello, dándoles la
oportunidad de evaluar tu práctica educativa, además de otorgarles confianza,
les permites ser partícipes del proceso de enseñanza-aprendizaje. De este modo
los haces sentir importantes, reconocidos y valorados. Por otro lado, como
docente, te puede proporcionar una información útil para mejorar tu docencia y,
en consecuencia, te permitirá mejorar el aprendizaje de tu futuro alumnado. Es
un proceso cíclico que conlleva una mejora continua.
·
No elaborar instrumentos fiables y precisos: Cuando creamos un
instrumento de evaluación debemos redactar unos criterios e indicadores claros,
concisos, específicos y fáciles de observar. ¡Un instrumento de evaluación
tiene que ser suficientemente claro de modo que si otro docente quiere evaluar
la misma competencia para la que habéis elaborado el instrumento, pueda
utilizarlo y adaptarlo sin necesitar ayuda alguna!
·
No combinar técnicas e instrumentos de evaluación: Para realizar
una buena evaluación, existen muchas técnicas e instrumentos que se pueden
aplicar según la finalidad, el momento, el agente evaluador, el enfoque
metodológico, el estándar de comparación… y debemos conocer las características
de cada uno de estos, escoger el que se ajuste más a la evaluación que queremos
realizar y decidir si podemos complementar dicha evaluación con la combinación
de alguna otra técnica o instrumento.
·
Estar desactualizado o carecer de formación contínua
sobre la evaluación: Vivimos en una sociedad líquida que constantemente está cambiado y en
la que surgen estudios, métodos y técnicas nuevas que pretenden mejorar y
facilitar, en este caso, el aprendizaje de los alumnos y alumnas. Por ello, es
importante mantenerse en constante formación en todas las fases del proceso de
enseñanza-aprendizaje.
En definitiva, la evaluación es un proceso complejo que permite, no solo
calificar a los estudiantes, sino también conocer y valorar su
rendimiento para poder orientarlos y guiarlos en su proceso de
aprendizaje. Tú, como docente, dispones de infinidad de técnicas e instrumentos
para poder realizar una evaluación adecuada y que aporte la información
necesaria para valorar y mejorar el aprendizaje del alumno o alumna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario