lunes, 3 de diciembre de 2018

Robert Slavin: “La cooperación es la mejor garantía para obtener el éxito en este mundo competitivo”




Así era...
Robert Slavin Profesor, investigador y fundador de Success for All
Nacido en Bethesda, Maryland, en su primer trabajo descubrió la pasión que sentía por la educación. Ser profesor de educación especial le generó un gran impactó y le ayudó a saber discernir entre lo realmente importante y lo que es prescindible.

¿En qué consiste el proyecto Succes for All?
Es un enfoque escolar completo diseñado para garantizar que los niños y niñas de las escuelas de entornos pobres tengan éxito, especialmente en lo que se refiere a la lectura. Nuestra estrategia se centra en la mejora escolar basada en evidencias.

¿En qué se basa exactamente el modelo basado en evidencias?
Queremos replicar lo mejor de la educación. Con esto me refiero a aquellos modelos basados en programas que han resultado exitosos. Imaginemos una metodología innovadora que se utiliza en veinte escuelas, y otra más tradicional implementada en otras veinte. Al cabo de un tiempo se comparan los logros y solo si las veinte escuelas que han implementado un determinado programa obtuvieron mejores resultados, podremos considerar que es un programa cuyo éxito resulta una evidencia.

¿Qué parámetros se deben tener en cuenta para determinar el éxito de un modelo educativo en una escuela?
En el trabajo que hacemos estamos tratando de anticipar todas las formas en las que los niños pueden tener dificultades. Nuestro principal objetivo es poder mejorar la calidad de la enseñanza, para ello mostramos a los maestros estrategias ya probadas, especialmente aquellas basadas en aprendizaje cooperativo, en que los niños trabajan en grupos reducidos y se ayudan entre ellos. La comprensión oral y escrita es muy importante, y nos enfocamos a identificar a aquellos estudiantes que tienen dificultades, proporcionándoles tutorías en pequeños grupos y ayudándoles a que no se queden atrás.

¿Cómo podemos enfocar el aprendizaje cooperativo en un mundo extremadamente competitivo?
En muchas de las situaciones en las que nos mostramos competitivos también existe la cooperación. En un partido de fútbol compites con otro equipo pero también coperas con el propio. Sucede lo mismo en una empresa, probablemente compites con tus compañeros, pero si no trabajáis juntos y os ayudáis entre vosotros el negocio fracasará. Nos encontramos en entornos competitivos, pero la mejor manera de prosperar es cooperando. En el aprendizaje, la cooperación puede ser muy efectiva como estrategia para obtener mejores resultados. Además, es algo que a los niños y niñas les encanta, ya que están muy motivados para ayudarse entre ellos. La cooperación no deja de ser la mejor garantía para obtener el éxito en este mundo competitivo.

¿Qué se puede esperar de los alumnos que han sido educados bajo este modelo?
Nosotros nos centramos mucho en la lectura y la comprensión, por lo que nos enfocamos a que los alumnos educados bajo este modelo tengan las capacidades para ir avanzando poco a poco. Existen escuelas de barrios pobres, habitualmente con una alta tasa de inmigración, pero esto no debe ser excusa para que el sistema educativo y los profesores se rindan y caigan en la tentación de pensar: “¿con niños así, que se puede esperar?”. Es cierto que en algunas escuelas costará más y en otras será más fácil, pero ambas pueden obtener buenos resultados. Es una cuestión de utilizar programas y prácticas que han demostrado ser eficaces.

¿Actuar bajo evidencias es garantía de combatir el fracaso escolar?
Nunca se puede garantizar al 100%, existen muchas variables. Imagínese que su médico le receta medicamentos que ya se han probado en otros pacientes y que han resultado eficaces para combatir su misma enfermedad. ¿Significa eso que funcionará para usted? Probablemente. Pero no puedes asegurarlo. Como médico nunca se puede tener la plena certeza que lo que ha funcionado en muchas personas también le resultará beneficioso a usted. A pesar de ello, es evidente, que para combatir el fracaso escolar siempre resultará más efectivo basarse en modelos que ya han demostrado que funcionan.

¿Existen malos profesores o es una cuestión de una metodología errónea?
Hay maestros mejores y peores, pero esto ocurre en todos los ámbitos. Nuestra responsabilidad es crear un sistema para asegurarnos de que los profesores reciben asistencia, métodos probados de desarrollo profesional y técnicas que funcionen, capaces de medir los esfuerzos y los resultados de sus alumnos. Tenemos que ayudar a los profesores a conseguir el éxito de los estudiantes y, por consiguiente, el suyo propio.

¿Cuáles son las debilidades más comunes entre los profesores a los que ha formado?
El principal problema que hemos detectado es que algunos profesores no se encuentran especialmente receptivos y prefieren aplicar sus propias estrategias, antes que metodologías que ya han sido probadas. En muchos casos, deberían entender que es más efectivo utilizar programas y prácticas que ya han demostrado su éxito.

¿Los profesores son conscientes de que pueden mejorar su manera de enseñar?
Todos los docentes saben que pueden mejorar, pero en muchas ocasiones se refugian en pensamientos como: “si tuviera más dinero por parte del gobierno…” o “si me dieran clases más pequeñas…” No cabe duda que mayores recursos y clases reducidas ayudarían a mejorar la educación, pero no resulta conveniente atribuir únicamente la responsabilidad a la escuela o a los gobiernos, ya que probablemente la clase seguirá siendo muy grande y la financiación no llegará.  Es necesario que puedan reflexionar y preguntarse: ¿cómo puedo ser un mejor maestro en mi clase?, ¿puedo potenciar mis virtudes para ser efectivo?

¿Qué papel deben jugar las nuevas tecnologías en la formación de los profesores?
Las investigaciones actuales sobre el uso de la tecnología con los niños no son muy sólidas. En lo que sí estamos un poco más avanzados es en su utilidad para la formación de los docentes. Hay muchas maneras en que pueden ser beneficiosas, ya que la tecnología ayuda a compartir métodos de profesores que han obtenido buenos resultados o programas de éxito probado.

¿El cambio puede iniciarse en la escuela o en primer lugar debe producirse en el sistema educativo?
Puede iniciarse de cualquier manera. Es cierto que el cambio puede empezar por el sistema educativo, pero los profesores tienen mucho que aportar. La escuela debería ser la unidad del cambio, en especial aquellas situadas en entornos empobrecidos, ya que posiblemente serán las que necesitarán aplicar métodos más innovadores. Todo ello, no contradice que debamos exigir a los gestores de los sistemas educativos que puedan proporcionar estímulos y recursos económicos.

¿Cómo la escuela y los profesores pueden convertirse en motores del cambio?
En “Succes for all” enviamos profesores a otras escuelas para que expliquen sus ideas, mostrando sus programas y las claves de su éxito. Una vez presentada la idea se vota para saber a qué profesores les ha parecido bien y los que estarían dispuestos a implementar la metodología en sus aulas. Con ello perseguimos empoderar a los maestros para que tomen las riendas y se conviertan en motores del cambio.

¿Es correcto medir el éxito únicamente según las calificaciones del alumno?
Los exámenes tradicionales son necesarios, pero no puede ser la única manera para medir el éxito. Vuelvo a poner el foco en la lectura. Seguramente hay niños de determinadas edades que son felices aunque no sepan leer. Sin embargo, el problema surge si de mayores no pueden hacerlo, ya que esto les supondrá un problema importante. Tarde o temprano estos niños y niñas se encontrarán ante situaciones muy comprometidas. Los exámenes son indicativos sobre un mínimo de conocimientos que un alumno debe obtener.

Más allá de los profesores, ¿Cómo pueden ayudar las familias en la educación de sus hijos?
Tenemos un programa de apoyo familiar al que le otorgamos mucha importancia. Los padres no necesitan convertirse en maestros, ya que los profesores son muy buenos en su trabajo. Lo que sí pueden hacer es involucrarse con la escuela y apoyar el aprendizaje de sus hijos. Por lo tanto, pueden motivarlos a leer y a que les expliquen lo que han aprendido.

Y las escuelas… ¿qué pueden hacer para involucrar a los padres?
Alentamos a las escuelas a utilizar estrategias para construir relaciones positivas con los padres. Por ejemplo, hay escuelas que han implementado lo que denominamos “segunda taza de café”, donde se invita a los padres a compartir un espacio dentro de la escuela, después de haber dejado a sus hijos. Se trata de fomentar las relaciones con otros padres para que puedan compartir experiencias.

Por último, ¿qué políticas educativas y económicas debe seguir un país para garantizar un modelo educativo exitoso?
Es muy importante que los responsables de las políticas educativas destinen recursos para ayudar a los docentes a hacer mejor su trabajo, ayudarlos a conocer e implementar programas probados y proporcionarles los servicios adecuados para que puedan aprender y mejorar constantemente. También es fundamental aportar recursos mediante la asignación de profesores para que los niños con dificultades puedan trabajar en pequeños grupos. Los docentes deben ser capaces de poder identificar a esos niños y darles servicios intensivos para que puedan crecer junto con los otros niños y no tener que ir a clases de repaso como si fuera lo más normal.

10 actividades para fomentar el placer por la lectura en el aula



Pedagoga que se adentró en el mundo de la educación dando clases a su hermano mayor desmotivado por el sistema educativo. Convencida de que la educación es una herramienta para crear a personas más críticas, humanas y libres.

Según la FGEEla lectura de libros disminuye a partir de los 14 años, momento en el que los niños y niñas empiezan a disfrutar de otras actividades de ocio. ¿Qué podemos hacer para que esto no ocurra? ¿En la escuela se dedica un tiempo suficiente a fomentar la lectura? ¿Se realizan actividades para fomentar el placer por la lectura?

Desde que los niños y niñas empiezan a leer en la escuela, esta actividad se convierte en una obligación y por ello durante las etapas de escolarización obligatoria se observan altos índices de lectura. Asimismo, cuando los niños son pequeños, los adultos dedican cierto tiempo a leer libros con ellos y a acompañarlos en el proceso de lectura. Sin embargo, a medida que los estudiantes crecen y finalizan sus estudios, la lectura deja de ser obligatoria para ellos y se priorizan otras actividades que llaman más la atención, y que consideran más divertidas e interesantes.

De este modo, con estos datos podemos deducir que los alumnos y alumnas dan a la lectura un valor instrumental necesario para la vida pero sin relacionarlo con el ocio. Desde las escuelas se debe promover la creación de un buen hábito lector que no se identifique con un acto obligatorio sino de placer.

En pleno siglo XXI, disponemos de muchos recursos para desarrollar el gusto por la lectura y debemos aprovecharlos y explotarlos al máximo. También, la creatividad del docente y su pasión por la lectura serán una gran herramienta para cumplir con nuestra finalidad.
Para empezar a calentar motores, te propongo algunas actividades que puedes llevar a cabo en tu aula para fomentar el placer por la lectura y que tu alumnado pueda considerarla una actividad divertida, dinámica y apasionante:

  • Cada oveja con su pareja: Una divertida actividad donde los alumnos y alumnas deberán descubrir qué portada pertenece a cada sinopsis. Es una manera de promover la curiosidad de las diferentes novelas que pueden ser leídas. Si quieres incrementar la dificultad puedes presentar las portadas de los libros y que sean los propios alumnos, en pequeños grupos, que predigan la sinopsis de cada uno de ellos.
  • Booktrailer: Las nuevas tecnologías nos proporcionan grandes herramientas para fomentar la lectura. Esta actividad consiste en resumir, en poco más de un minuto, mediante imágenes y audios, el libro que han leído. Posteriormente pueden visualizarse en clase para recomendar la lectura de esos libros a sus compañeros y compañeras.
  • ¿Cómo acaba tu obra?: Una actividad genial con la que tus alumnos pondrán su creatividad e imaginación en práctica. Una vez leída su historia, será interesante proponer un final distinto. ¡Quizá ese final sea más interesante e increíble que el de la propia novela!
  • Construye tu banda sonora: Cada película tiene una banda sonora…¿Por qué no propones que monten una banda sonora para su libro escogido? ¡Cada momento de la novela, seguro que puede asociarse con una canción!
  • ¿Qué te sus-cita?: Esta actividad consiste en apuntar o señalar las citas que al leer nos han llamado la atención, nos han producido alguna emoción o queremos compartir con alguien. Posteriormente con las citas que se han recogido de todos los libros se pueden hacer role-playings en pequeños grupos para representar la escena en cuestión. ¡Seguro que surgen ideas geniales!
  • Crea tu guía de viaje: En las novelas se describen historias que ocurren en espacios maravillosos, en países muy conocidos y otros no tanto, algunas historias sólo ocurren en una habitación y otros recorren una gran cantidad de ciudades…¡Aprovecha las lecturas y apunta todos aquellos sitios que aparecen, investiga sobre los lugares que más te interesan y crea tu propia guía de viaje para cuando quieras visitarlo en persona!
  • Booktubers en acción: Los Booktubers son una revelación en el mundo de la animación lectora. ¡Y es que cuando una recomendación viene de un igual, es una doble recomendación! Por lo tanto, haz que tus alumnos se conviertan en Booktubers por un día. Pueden grabarse realizando desde una reseña de un libro, hasta la recomendación de su mejores lecturas, pasando por un Book tag.
  • Clubs de lectura: Esta propuesta suele llevarse a cabo fuera del horario escolar para compartir opiniones, sentimientos y experiencias en relación a un libro concreto. Muchas bibliotecas municipales, librerías, centros cívicos, etc. promueven este tipo de actividades para fomentar el placer por la lectura. ¿Por qué no utilizar los clubs de lectura, también, desde la escuela?
  • Nubes de palabras: Esta técnica permite realizar diferentes actividades, que implican un alto nivel de participación por parte del alumnado, con sencillas aplicaciones. Puedes aprovechar para aprender nuevo vocabulario animando a tus estudiantes a poner palabras que les han resultado nuevas o difíciles de entender. Otra opción, consistiría en reunir palabras clave que definan la novela que han leído o para expresar aquello que han sentido (aburrimiento, alegría, miedo, intriga, amor…).
  • Lectura en voz alta: Leer colectivamente ayuda a mejorar la entonación, a respetar los signos de puntuación, la fluidez lectora… Además si después de leer se comenta entre toda la clase lo que se ha entendido de la obra, ayuda a mejorar la comprensión lectora. Es imprescindible que todos los alumnos tengan voz y que se les conciencie de que no hay una opinión mala, todas son válidas si se argumentan correctamente.
Como puedes ver, con estas actividades a la vez que fomentamos el placer por la lectura, también desarrollamos competencias imprescindibles para la vida como la competencia digital, la creatividad, incluso la educación emocional, y trabajamos disciplinas más académicas como la lengua, la geografía o la música.

Espero que estas actividades te ayuden a fomentar el placer por la lectura en tu aula…¡pero no olvides que tu creatividad puede inventar muchas otras actividades que lleven a tu alumnado a adquirir un buen hábito lector y a considerar la lectura una actividad apasionante de modo que, posteriormente cuando se deje de fomentar en las escuelas, no se abandone!

El puzzle: un recurso ideal para trabajar dentro y fuera del aula



Los juegos son un buen material para gamificar el aprendizaje de nuestros alumnos y alumnas y que aprendan conocimientos, habilidades y valores de forma divertida y sin apenas darse cuenta. Por ello, es importante que elijas recursos educativos que tengan una finalidad pedagógica y no gamifiques por gamificar.

Cuando quieras introducir un juego en tus clases, debes plantearte algunas cuestiones: ¿Qué utilidad tiene? ¿Puede ayudar a los niños y niñas a aprender mejor? ¿Qué puedo trabajar o qué beneficios puedo extraer? Existen juguetes educativos muy interesantes, pero en este caso vamos a analizar el puzzle como una herramienta pedagógica dentro y fuera del aula. Si te interesa conocer sus beneficios y su aplicación…¡no dejes de leer!

La historia del puzzle
¿Sabes que el primer rompecabezas fue creado casi de forma accidental? En 1762, John Spilsbury, un experto en el diseño de mapas, colocó uno de sus mapas en un tablero que posteriormente recortó cuidadosamente siguiendo las fronteras de los países. Desde entonces se convirtió en una herramienta educativa para enseñar geografía. La idea de su uso exclusivo para la enseñanza perduró hasta 1820 que empezó a fabricarse en serie por Milton y McLaughlin Bradley.

Tipos de puzzle
Cuando pensamos en puzzles, nos aparece la imagen de una pieza de cartón con diferentes formas y con un fragmento de la imagen que se creará finalmente. Sin embargo, existen muchos tipos de puzzles con los que podemos trabajar en el aula y fuera de ella:

  • Cubo de Rubik: se inventó en la década de 1970 por un docente de arquitectura que quería explicar a su alumnado cómo resolver un problema estructural que lograra mover las partes de forma independiente, sin destruir la parte central.
  • Cubo de Somaeste rompecabezas tridimensional fue diseñado por el poeta, matemático y escritor Piet Hein en 1936. Es un cubo formado por 7 policubos irregulares, y es un material magnífico para trabajar conceptos matemáticos como el volumen, las equivalencias o la geometría.
  • Pentominó: este recurso creado por Solomon W. Golomb en 1975 consta de 12 pentominós. Cada uno de estos se compone de 5 cuadrados unidos por sus lados y nos permiten crear diferentes figuras. Con este recurso, años más tarde, Alekséi Pázhitnov creó el conocido videojuego “Tetris”.
  • Sokoban: este sencillo videojuego, creado en Japón en 1980, consiste en empujar un objeto hasta el lugar correcto dentro de un reducido espacio, intentando dar el mínimo número de pasos y de empujes. ¡Uno de los juegos de ingenio más populares!
  • Tangram: este puzzle procedente de China que se compone de 7 piezas (un paralelogramo, un cuadrado y cinco triángulos) es uno de los más conocidos y más utilizados en las escuelas, ya que permite introducir conceptos de geometría plana mediante la manipulación de materiales con formas abstractas.
Estos son solo algunos tipos de puzzles que podemos utilizar, pero existen muchos otros con diferentes materiales, metodologías, soportes y que se dirigen a personas de distintas edades. ¡Una cosa está clara, y es que los puzzles, además de divertidos, tienen grandes beneficios! ¿Ya los conoces? ¡A continuación te explicamos algunos de ellos!

Beneficios de utilizar el puzzle con fines educativos

  • Mejora la memoria visual: hacer un puzzle implica tener un esquema previo de la imagen que se quiere construir y recordar en qué lugar se tiene que colocar la pieza. Con lo cual, la observación será una capacidad necesaria que también se desarrollará con este juego.
  • Desarrolla la concentración: en relación al punto anterior, tener que fijarse en una determinada pieza que se debe encajar en un lugar concreto, requiere que el alumno o alumna preste cierta atención.
  • Estimula la inteligencia espacial y lógico-matemática: los rompecabezas permiten la representación mental de los espacios bidimensionales y tridimensionales, además de comprender, manipular y modificar las configuraciones de un espacio determinado. A la misma vez, también se pueden trabajar conceptos matemáticos de menos a más abstractos (figuras geométricas, permutaciones, estadísticas, algoritmos…), analizar problemas y resolverlos de forma lógica, etc.
  • Mejora la psicomotricidad: cuando son pequeños, la manipulación de las piezas de un puzzle y encajarlas en un espacio determinado supone un gran trabajo de motricidad fina y de coordinación óculo-manual importante. Estas dos habilidades serán imprescindibles para, posteriormente, aprender a escribir.
  • Enseña a autocontrolarse, a reflexionar y a tolerar la frustración: el puzzle es un recurso que requiere ser preciso, tener mucha paciencia, y pensar antes de actuar. En este desafío es fácil fallar o no encontrar la pieza deseada, sin embargo, en este momento es importante motivar a tus alumnos y enseñarles a tolerar la frustración.
  • Potencia la relajación y la gestión del estrés: la realización de un puzzle libera endorfinas, una sustancia que aumenta el estado de bienestar, y dopamina, una hormona que genera placer. Así pues, con un ambiente de tranquilidad y concentración, podemos ayudar a los alumnos y alumnas a relajarse y disfrutar del juego a la vez que aprenden.
  • Permite el ensayo-error: esta técnica deja al alumnado equivocarse y darse cuenta del error para volver a intentarlo hasta realizarlo correctamente.
¡El puzzle, aunque sea un juego que se realiza en solitario, no significa que no pueda emplearse para jugar en familia o con amigos, pues de este modo se derivarán otros beneficios como el trabajo colaborativo y además pasarán un rato muy divertido!
En definitiva, el puzzle es un recurso ideal para trabajar tanto dentro como fuera del aula a cualquier edad y que se convierte en un juego educativo para los niños y niñas que fomenta el desarrollo de varias competencias. ¿Te animas a utilizar este recurso en tus clases?

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