lunes, 6 de mayo de 2019

Coral Regí: “Lo que se aprende en la escuela sirve para la vida por lo que la vida debe entrar en la escuela”

¿Qué papel tiene que realizar un equipo directivo en una escuela hoy en día?
Un equipo directivo debe estar pendiente de asegurar una estrategia de centro y esto implica estar muy pendiente de los inputs del exterior pero también del interior, ser sensible a las características del proyecto del centro, etc. Debe ser capaz de jugar con todos los elementos para ser conscientes de las cosas que hay que hacer para alcanzar sus objetivos. A partir de aquí, el equipo directivo debe convencer al claustro para que haga suyo el proyecto. Los cambios son lentos por necesidad, porque no se trata de “vender” el proyecto al equipo docente, si no de hacérselo sentir como un proyecto propio. Es muy importante que esto sea así.
¿Qué puede hacer el equipo directivo cuando el claustro es reticente a un cambio?
Tenemos que poner la vista en los profesores proactivos, no al revés. Tenemos mucha tendencia, cuando empezamos proyectos de transformación, a mirar hacia aquellos que pondrán pegas. A veces, nosotros mismos bloqueamos el tema o predisponemos a las personas a que sean reticentes.
¿Y cómo podemos revertir esto?
El proceso debe ser al revés: cuando empiezas un proyecto de transformación hay que establecer un equipo impulsor que no sea el equipo directivo. Este grupo de gente debe garantizar que es un motor, que empiezan a llevar a cabo buenas prácticas y que una vez evaluadas, se pueden compartir con el resto de compañeros.
¿Esto ayuda a hacer piña con el resto de claustro?
En una escuela, como en cualquier otra comunidad, las personas reactivas no lo son de por sí, lo que tienen es miedo o incomodidad por salir de su área de confort. La mejor manera es hacerles formación, acompañamiento, demostrarles que los niños y niñas aprenderán, etc., es hacerles sentir bien con el proceso. Estas personas cuando se sienten acompañadas se convencen solas de la idoneidad del cambio.
Forma parte del proyecto Educació Demà de la Fundación Jaume Bofill, ¿nos puede explicar en qué consiste?
Es un proyecto que busca arrojar luz y reconocer a un seguido de iniciativas que desde hace 4 o 5 años que demuestran la necesidad de este cambio en la educación. Son las primeras flores de esta primavera educativa, las primeras propuestas de buenas prácticas dentro del sistema educativo. Lo primero que se hace es recoger buenas experiencias y a partir de aquí establecer líneas de trabajo: evaluación, gestión de equipos, gamificación, etc.
¿Visibilizar estos proyectos sirve a otros centros educativos?
Nosotros creemos que una de las cosas que puede ayudar más es ver que los cambios son posibles pero que los proyectos casi nunca son replicables. Nuestra escuela es una de las más visitadas por otros docentes y siempre les digo que lo que nosotros hacemos aquí a ellos no les servirá al dedillo en su centro. Pero para lo que sí les sirve es para ver que la transformación es posible. El cambio no cae del cielo, hay que trabajarlo. Pero cada centro debe tener su proyecto propio y específico.
¿Cuál cree que es la clave para iniciar la transformación?
Es muy interesante asistir a charlas sobre experiencias exitosas, pero a los docentes lo que les convence para iniciar un proceso de transformación es ver que los niños aprenden, que tienen interés, que son autónomos.
¿Qué cambios has visto en los alumnos a lo largo de tu trayectoria?
En los alumnos no he visto tantos. En realidad, los niños, los adolescentes, son igual antes que ahora. Esto les viene determinado por una evolución psicológica y biológica que no ha variado.  Lo que sí ha cambiado es su entorno y su forma de relacionarse con él. La tecnología y sobre todo internet, la globalización, la inmediatez, y algo clave que a veces pasamos por alto, y es el cambio en la escala de valores. Éstos, son elementos que sí son importantes porque hacen que pese a que los niños y adolescentes sean iguales, el paso por la escuela les debe servir para vivir en un mundo totalmente diferente.
Esto, ¿a qué obliga a la escuela?
La escuela debe saber darles herramientas para este mundo. Ahora los títulos tienen una importancia relativa, y los alumnos deberán mantener durante toda su vida esta actitud de aprendizaje constante. Hay que transmitirles seguridad personal, debemos trabajar mucho la inteligencia emocional, en la capacidad de relacionarse, etc. Tenemos que hacer gente muy fuerte, personas con capacidad de autorregulación de su vida. Nosotros lo llamamos “gente con potencial de aprendizaje” porque su vida será esto.
¿Es lo único que tenemos claro sobre su futuro?
Sí, porque no sabemos cómo serán sus profesiones. Pero esto es un reto personal super interesante. Serán personas que tendrán muchas posibilidades, vivirán en un mundo que no será estable, pero debemos repensar el valor de la estabilidad.
¿En qué sentido?
Quizá la inestabilidad, que siempre hemos visto como algo negativo, ahora puede significar más oportunidades.
Esto va a estimular la capacidad de autosuperación. Fíjate que además está autosuperación será un reto personal, algo que deberán exigirse a sí mismos, nadie les pedirá ahora que se esfuercen.
¿Se puede aprender y enseñar fuera de las aulas?
Por supuesto y para nosotros esto es clave. Lo decimos siempre “menos deberes y más continuidad de aprendizaje”. Yo tengo muy claro que las cosas más importantes de la vida se aprenden fuera del aula: trabajar en equipo, la superación, las relaciones humanas.
¿Y cómo lo hacéis en vuestro centro?
Teniendo mucho contacto con el exterior: incorporamos proyectos del mundo de la empresa, del mundo social, haciendo que los alumnos participen en proyectos que son de verdad, no simulaciones. En la escuela ya no sirve aprobar exámenes y obtener títulos, lo que se aprende sirve para la vida y esto significa que la vida debe entrar en la escuela. 
Aprender a defender tus ideas en un debate, la gestión de conflictos, esto deben ser objetivos de los centros.
¿Y las familias como viven esta transformación de la educación?
Mirad, cuando la crisis económica afectó a muchas de las familias de nuestro centro, los padres y las madres nos decían “yo me estoy reinventando para salir adelante, quiero que mis hijos estén preparados para pasar por esto”. El equipo directivo debe tener presente que hay que dedicar muchos recursos a explicar a las familias y al entorno el porqué del proceso de transformación. 
Las familias se angustian cuando ven que no pones notas, es algo que les viene de nuevo. Sin embargo, las escuelas más transformadoras son las escuelas más solicitadas. Las familias saben que este cambio es imprescindible para el futuro de sus hijos.
Hablemos de la evaluación. ¿Quién debe llevarla a cabo y por qué?
Nosotros trabajamos mucho el tema de la evaluación, pero sobretodo la coevaluación, la autoevaluación y la heteroevaluación. Las familias también participan de esto, es importante que las familias se incorporen en este tema.
¿Cómo viven los niños la evaluación?
Demuestran una madurez que creo que no esperábamos. Muchos informes empiezan con la reflexión del alumno y es increíble la madurez que tienen para explicar qué han aprendido, cómo han trabajado, qué es lo que tienen que mejorar, como es su relación con los compañeros, etc. En la evaluación trabajamos el ámbito académico pero también la relación con los demás y el autoconocimiento. Los niños se ponen objetivos de mejora en todos los ámbitos, es muy holístico.

Si te ha gustado la entrevista a Coral Regí, no te pierdas la de Boris Mir: “Si queremos alumnos comprometidos, necesitamos docentes así”.

lunes, 29 de abril de 2019

El juego no es solo cosa de niños: los adultos también juegan


  • Por Ingrid Mosquera Gende
Quizás para empezar este post, deberíamos intentar definir lo que es un adulto, algo complicado hoy en día. Personalmente, no tengo muy clara la consideración de un adolescente como adulto a los 18 años, pero lo tomaré como referencia.

Creo que puedo decir, sin miedo a equivocarme, que a muchos adultos les gusta jugar. Podemos poner muchos ejemplos: los videojuegos, los juegos de mesa o los deportes. Actividades como el paintballlos escape rooms, los sudokus, los crucigramas, los puzzles, las maquetas, los vehículos teledirigidos, los drones, los juegos de rol, los juegos de construcción, las cartas, el dominó, el ajedrez o muchas apps de nuestros móviles, nos sirven para entretenernos y, por qué no decirlo, para distraernos y perder el tiempo también.
Todos tenemos personalidades diferentes y nos gusta jugar de distintas maneras, de un modo activo, o más pasivo, solos o acompañados, compartiendo o compitiendo. Pero el juego está ahí. Por supuesto, puede haber adultos a los que no les guste jugar, aunque no apostaría por ello, no querría generalizar, ya que también puede haber jóvenes que no disfruten jugando. En todo caso, al igual que sucedía con la palabra adultohabría que definir el término jugar. Muchos no clasificarían algunos de los ejemplos de arriba como juegos.
Puede que sea verdad que todos llevamos un niño dentro. Aunque por miedo al ridículo,  quizás pocas veces nos atrevemos a sacarlo y dejarlo libre:
En Educación Secundaria, en Formación Profesional, en la Universidad, en Educación de Adultos, en Escuelas de Idiomas, entre otros, también se puede jugar y les gusta. Pienso que hay un punto fundamental que se debe tomar en consideración, tanto para los adultos como para los más pequeños: la necesidad de plantear juegos que permitan diferentes roles para que estudiantes con distintas personalidades y capacidades puedan sentirse cómodos y contribuir de forma activa.
Cabría preguntarse por qué se va dejando de jugar año tras año, desde Infantil hasta Secundaria, Universidad o Formación Profesional. Quizás sean las programaciones o la falta de tiempo, pero es una realidad, al menos eso creo, que según avanzamos en las diferentes etapas educativas, el juego va desapareciendo, y no solo el juego, sino el aprendizaje manipulativo en generalel aprender haciendo deja paso al aprender estudiando. Y no parece la mejor opción. Aunque el cambio no sea  sencillo y no dependa, en gran medida, de nosotros, probablemente podamos sembrar pequeñas pinceladas de luz en el entorno académico de nuestros alumnos.
Cuando uno se divierte y se relaja, aprende más y mejor. El juego, la novedad, la innovación, la sorpresa y lo inesperado, despiertan la motivación y les hace permanecer atentos, despertándolos y apartándolos de sus pensamientos:
Podemos dar un paso más, pueden ser ellos los que creen juegos relacionados con su asignatura, ideando las reglas o las recompensas. También se pueden aprovechar las nuevas tecnologías, con herramientas digitales gratuitas como kahoot, socrative, quizlet u otras, para proponer, o que ellos propongan, divertidos cuestionarios o pruebas. Todo ello nos ayudará a promover metodologías activas y actividades manipulativas en las que los alumnos sean los protagonistas.
Algo que siempre debemos tomar en consideración, como con cualquier otra propuesta que realicemos, es la importancia de la observación: ver quién se divierte, quién está aburrido, a quién no le gusta la idea, ver quién no está participando. Y debemos ser capaces de buscar soluciones sobre la marcha y tener preparado siempre un plan b, un plan c y casi todo el abecedario si hace falta.
Jugar puede constituir un aprendizaje muy serio.
¿Jugamos?

lunes, 1 de abril de 2019

Christopher Pommerening: “Para aprender un tema concreto no es necesario impartir una asignatura específica”


¿De dónde nace la idea para crear Our Dreams School (ODS)?
La idea de nuestro proyecto se empezó a gestar en un viaje que realizamos con mi mujer y mis dos hijos a Asia, hace ya unos años. Durante estas vacaciones estuvimos hablando mucho sobre el futuro de los pequeños y la forma en la que iban a educarse. A raíz de ello, empezamos a analizar el modelo educativo alemán, español y británico y nos chocó el hecho de que prácticamente todos eran iguales que hace 40 años.
¿A qué conclusiones llegaron?
Llegamos a la conclusión que nuestros hijos se iban a educar bajo los mismos sistemas que seguimos nosotros. En los últimos 30 años el mundo ha cambiado completamente y la diferencia entre lo que sucede fuera del entorno escolar y los modelos de aprendizaje no deja de crecer. Decidimos dejar de buscar sistemas educativos innovadores y nos centramos en las escuelas que ya estaban aplicando nuevos métodos. Visitamos más de 100 colegios de más de 40 países, donde pudimos observar 25 metodologías innovadoras que ya se estaban aplicando.
¿En qué consiste  realmente la innovación en el sector educativo?
Los humanos aprendemos permanentemente durante diferentes momentos y lugares a lo largo de un día. En ocasiones nos apetece encerrarnos y estar a solas, otras queremos estar en pequeños grupos y a veces nos gusta relacionarnos con una gran comunidad. La innovación, en este aspecto, tiene que ver con dejar cierta libertad a los niños para que puedan escoger cómo y dónde quieren trabajar según el momento. Innovar en el sector educativo es dejar que los estudiantes tengan cierto margen para elegir cómo pueden mejorar y experimentar sobre su propio aprendizaje.
¿La organización de los espacios educativos influye en el aprendizaje de los niños y niñas?
En nuestro viaje nos dimos cuenta de que prácticamente nada había cambiado. Los edificios y los espacios donde nuestros hijos estudiarían no habían evolucionado. El lugar en el que las personas aprenden quizás no sea el factor más relevante, pero es el más llamativo a nivel visual. Por ello, consideramos que los espacios deben estar perfectamente adaptados a la metodología que proponemos y a la cultura de cada lugar.
¿Qué es Barcelona Learning Innovation Centre (BLIC)?
Es el primer espacio en el mundo que está explorando y probando los elementos que está desarrollando el proyecto ODS. Las best practices que investigamos se ponen en práctica en el BLIC, junto a nuestros alumnos, a los que denominamos jóvenes pioneros, así como con los docentes, a los que consideramos expertos de aprendizaje. En este sentido, si probamos un elemento y detectamos que no funciona, lo retornamos a los equipos de desarrollo para que puedan hacer los cambios oportunos y se pueda volver a probar. Una vez han sido testados con éxito, ya se pueden implementar abiertamente.
¿Cuál es la aportación de este proyecto a la educación?
Sabemos que cada niño es una persona única. Por ello queremos  mostrarles a los profesores las metodologías innovadoras que ya existen y el multiparadigma que estamos creando. A partir de las 25 metodologías que descubrimos proponemos a los docentes que puedan combinarlas e individualizarlas en función de las necesidades de cada estudiante.
¿Se podría trasladar este paradigma de enseñanza a la escuela pública?
En los próximos 12 años queremos empoderar a 100.000 escuelas. El objetivo es que a partir del 2019 cualquier centro educativo, tanto público como privado, pueda acceder a nuestros elementos y empezar a aplicarlos en su modelo escolar.
¿Qué habilidades deben tener los profesores que forman parte del Our Dreams School?
Nuestros colaboradores tienen perfiles muy diversos. No son especialistas en impartir asignaturas como la biología, la  física o la geografía… Contamos con expertos, tanto internos como externos, en las diferentes 25 metodologías que hemos descubierto. Actualmente, el contenido y el conocimiento se pueden encontrar en cualquier lugar, por lo que en BLIC apostamos por la creación de metodologías ágiles y creativas.
¿Cómo es un día cualquiera en BLIC?
Al igual que en la vida real, no existen días iguales. Nuestros pequeños pioneros descubren cosas nuevas y planifican sus días periódicamente. Les enseñamos a organizar su vida en un mundo que cambia continuamente. Cada día es distinto, pero sí que es cierto que hay un marco y unas actividades un poco más recurrentes.
¿Se refiere a talleres socio emocionales, habilidades fundamentales, la hora del genio y  proyectos transdisciplinares?
Exactamente. Lo importante es que siempre tengan un momento durante el día en el que conecten con su cuerpo y con la comunidad. Consideramos que para aprender un tema concreto no es necesario impartir una asignatura específica, sino que puede hacerse a través de proyectos que impliquen leer, investigar, calcular, experimentar y  sentir.
¿Qué habilidades desarrollan los alumnos bajo este método?
Aprenden a desarrollar su propósito en la vida. Conseguirlo implica conocer nuestras fortalezas, los intereses, los grandes retos, los temas con los que nos sentimos identificados y cómo proyectarnos hacia los demás. Si nuestros pequeños pioneros conocen estas  habilidades podrán empezar a descubrir el sentido de su vida.
¿Podría poner un ejemplo?
Si un pequeño pionero investiga y realiza un proyecto acerca del plástico en el mar, deberá descubrir las mejores formas para aprender, y deberá elegir si es a través de libros, prácticas, documentales… Los niños descubren de qué forma está desarrollando sus habilidades y los conceptos de aprendizaje.  Para nosotros es crucial que aprendan mucho sobre un tema, pero es aún más importante que entiendan la forma y el por qué están aprendiendo.
¿Mediante qué sistema se evalúa a sus alumnos?
En los países más avanzados las notas ya no existen, y cada vez habrá más escuelas que entenderán que los exámenes solamente provocan estrés en los niños. Nosotros estamos trabajando en nuevas formas de evaluación. Estamos desarrollando el feedback 360, una combinación entre las propias conclusiones del aprendiz, las de su  acompañante en el aprendizaje, un experto exterior y los padres. Al final de cada proyecto organizamos una sesión y el joven explica los errores, los descubrimientos y las habilidades que ha detectado durante su viaje de aprendizaje. Las diferentes personas involucradas en este proceso son las encargadas de validar lo que han aprendido.
¿Cómo integran el currículum educativo dentro de Our Dreams School?
Estamos colaborando con muchas universidades, organizaciones y empresas  para conocer qué es lo que realmente necesitarán de nuestros pequeños aprendices. Las evidencias de este aprendizaje, habilidades, competencias y valores  las conectamos con los requisitos del presente y del futuro. El objetivo es detectar las necesidades que tendrán las organizaciones y universidades y saber qué requerirán de nuestros pequeños aprendices. Nuestro propósito es enseñar algo que le dé sentido al joven aprendiz y que resulte de utilidad para las personas que están interesadas en colaborar con ellos en el futuro. Las universidades más innovadoras del mundo ya están ofreciendo accesos basados en portafolios, proyectos y  entrevistas personales.
¿Creen que este tipo de escuelas son el futuro?
En los últimos ocho meses hemos recibido de 14 países un gran interés para construir un “learning innovation communities” tal y como estamos organizándolo en BLIC. Muchos profesores y padres empiezan a ser conscientes que son necesarios cambios en la educación, un paso necesario para crear nuevos espacios de aprendizaje y que más personas puedan darse cuenta de que el aprendizaje innovador ya es una realidad.

Así era...
Christopher Pommerening
Impulsor y director de Our Dream School
Recuerda con especial cariño a su abuelo, que resultó de gran inspiración para él, ya que le enseñó a aprender a través de las emociones, vinculando la teoría con la experiencia práctica. Siempre lo llevaba de excursión a la montaña para conocer la belleza de la naturaleza. Además, jugaban al ajedrez, lo que le ha ayudado a desarrollar su creatividad y mejorar a la hora de resolver problemas.

Si te ha gustado la entrevista a Christopher Pommerening, no te pierdas la de Almudena García: “La sociedad busca regenerarse mirando a la escuela”.

viernes, 29 de marzo de 2019

Flipped classroom: una metodología con grandes beneficios


¿Por qué utilizo el Flipped Classroom?


Pues, para comenzar, porque este sistema propone un cambio fundamental en la figura del profesor: pasa de ser el que expone, el que sabe; a adoptar un papel de guía, de acompañante en el proceso de aprendizaje.
Esta modificación afecta a otro aspecto muy importante para cualquier docente: la relación que empieza a tener con sus alumnos. Y es que, el hecho de tener tiempo para pasar por las mesas, acercarnos a ellos, leer sus trabajos, puntualizar lo que están escribiendo y observar el ritmo que llevan nos da a nosotros una visión mucho más real y personalizada. Además, nos vuelve más “humanos” a sus ojos. Dejamos de ser esa figura lejana que habla desde una tarima para bajar a su terreno y codearnos con ellos manteniendo, eso sí, el respeto y las formas.
A mí me ha pasado. Incluso con aquellos estudiantes más rebeldes que tienden a rechazar cualquier figura de autoridad. Acercarnos, observar sus necesidades, poder conocerlos mejor. Sólo por eso merece la pena.
Pero esta metodología guarda más ventajas. Otra de las importantes se refiere al ritmo de aprendizaje. El hecho de que los alumnos dispongan de vídeos para aprender implica que pueden verlos o pararlos las veces que necesiten. Si han faltado o si no les ha dado tiempo de acabar en clase, pueden ir siguiendo los pasos desde casa. Y si el problema es que quieren ir más deprisa, sólo debemos tener más material preparado para que puedan profundizar cuanto quieran.
Para que el sistema funcione, es importante seguir varias recomendaciones:
  • Que los vídeos sean buenos y de una duración máxima de 10 minutos. Si fueran más largos, en la web disponemos de herramientas (Playposit, Edpuzzle) que nos permitirán dividirlos en varias partes e insertarles preguntas.
  • Los alumnos deben estar avisados del sistema de trabajo que seguiremos. Para ello, merece la pena dedicar algunas sesiones a explicarlo en clase y ver los primeros vídeos en el aula.
  • Debemos orientarlos a la hora de sacar la información de los vídeos. Los estudiantes tienden a copiarlo todo, y no suele ser necesario.
  • Otro paso fundamental para conseguir que vean los vídeos en casa es que sepan qué consecuencias tendrán si no lo hacen y por qué es importante que accedan a la información antes de llegar a la siguiente sesión. Es decir, es mejor que los alumnos sepan para qué usarán esos conocimientos adquiridos en la próxima clase que tengan.
Esta última recomendación nos abre todo un abanico de posibilidades que podrían relacionarse con las metodologías activas porque el Flipped Classroom admite una gran variedad de formas de trabajar en el aula: gráficos para recoger información, mapas mentales, trabajo colaborativo, seminarios socráticos, preparación de exposiciones o de infografías, rutinas de pensamiento, representaciones, tertulias dialógicas, debates, trabajo por rincones…
Si a todo esto añadimos un sistema de reparto de puntos y de recompensas, la implicación por parte de los estudiantes está garantizada, el interés por la clase aumenta y es fácil que el docente se sienta motivado para seguir explorando nuevas posibilidades de trabajo.


Lola Moreno Lozano
Me interesa el sistema educativo y su necesidad de renovación. Intento mantenerme al día mediante formación continua. Puedes saber qué hago en clase visitando mi blog La Clase de Lola.
Después de estar un par de años formándome en la metodología Flipped Classroom y de investigar cómo ponerla en práctica en las aulas, reconozco que el resultado está siendo más que positivo.

Xavier Martínez Celorrio: “La mercantilización educativa asienta el individualismo posesivo”


Cuando Xavier era pequeño ansiaba que llegara la hora del patio para poder jugar
a los juegos de temporada: las canicas, las chapas, los cromos...
Pero al llegar al aula, junto a sus más de 40 compañeros, si no se guardaban los juguetes, la maestra los requisaba.
El día que los devolvía, se vivía con gran alegría.

¿Estamos viviendo una mercantilización de la educación en los últimos años?
Depende si hablamos a escala global o nacional y de las políticas educativas concretas. La educación siempre ha sido tanto un bien público como un bien de consumo y cada país ha determinado en qué consiste la educación gratuita y pública. En Finlandia, gobiernen derecha o izquierda, la educación mayoritariamente es pública y está desmercantilizada, asumiendo todos sus costes. Su enfoque universalista del derecho a la educación está muy lejos del que tenemos en España.
¿Qué situación tenemos aquí?
Aquí, estamos aún lejos de garantizar una educación plenamente gratuita de los 0 a los 25 años. Con la crisis y los gobiernos de derechas hemos ido a peor en una ola mercantilizadora con recortes educativos, la reforma de la LOMCE y el aumento de tasas universitarias. El peor ejemplo es la Comunidad de Madrid donde la cesión de suelo público a concertadas, las exenciones fiscales y el cierre de líneas y abandono de la pública, ha disparado la segregación escolar y la mercantilización. Es la receta neoliberal como opción y decisión ideológica. Por eso, es reversible desde políticas que apuesten por la educación pública y el deber constitucional de protegerla.  
¿Cuál es la consecuencia para la sociedad de este proceso? ¿Y a nivel individual?
En Gran Bretaña, una investigación demostró que las jóvenes generaciones educadas en el modelo neoliberal y competitivo son menos proclives al gasto público, más individualistas y más renuentes a politizarse. Toda mercantilización educativa asienta y legitima el individualismo posesivo y por tanto genera segregación y pérdida de las virtudes cívicas y comunitarias, diluye la reivindicación de equidad.
Paralelamente, también está creciendo en la sociedad la necesidad de hacer las cosas de otra manera: aumentan las iniciativas de trueque, de consumo compartido (piso, transporte, compras colectivas, espacios de coworking, etc.). Este cambio de paradigma, ¿qué influencia tiene o puede tener en el ámbito educativo?
Sí claro. El mercado no es la única forma de satisfacer las necesidades básicas. Además las redes digitales permiten una mayor conexión y vínculos de reciprocidad aunque algunos hagan negocio de ello como Facebook. La reciprocidad, la economía circular y las redes colaborativas sólo funcionan si hay personas detrás educadas en esos valores y virtudes. Por tanto, la escuela es clave para socializar en esa nueva horizontalidad mutua y, a su vez, como organización está aprovechando esas oportunidades de trabajar en red y de colaboración entre equipos docentes. Todo lo contrario de la receta neoliberal que fuerza al aislamiento, anula el trabajo en red y exacerba el auto-interés de competir entre escuelas por quedar bien en los rankings.
¿Por qué cree que a pesar de estos cambios que la sociedad busca, el sistema educativo se mantiene inmovilista?
El sistema educativo no es del todo inmovilista. Está generando dinámicas de cambio e innovación aunque muy dispersas. En Cataluña, la ola de cambio educativo desde abajo, desde los propios centros es muy significativa, más que en otras partes. El problema han sido los siete años perdidos con la derecha en el gobierno y una LOMCE innecesaria y retrógrada.  
Cada vez más vemos cómo se imponen más mecanismos de evaluación, reválidas y rankings para conocer y controlar los progresos del alumnado. ¿Cómo valora este tipo de estrategias? 
Hay que diferenciar y no mezclar los términos. La evaluación del sistema a través de pruebas diagnósticas sirve para mejorar y corregir el funcionamiento del sistema y de los centros pero sin hacer públicos esos resultados. Otra cosa son las reválidas eliminatorias que cierran el paso a niveles superiores cuyos resultados se hacen públicos en rankings para clasificar a los centros. Ésta es la opción neoliberal que reduce la enseñanza a estándares y a una productividad estresante y reduccionista que estrangula la equidad y el desarrollo integral de los alumnos y sus talentos.
Las evaluaciones han sido muy criticadas por promover la competitividad y el individualismo. ¿Está de acuerdo?
Claro que sí. Pero no las evaluaciones-diagnóstico que tienen una orientación de mejora continua y que sirven a la política pública a acompañar el cambio educativo y la elevación de resultados y a compartir y transferir las buenas experiencias. En cambio, la publicidad de rankings de escuelas es nefasta por la selectividad adversa que produce. ¿Quién querría llevar a sus hijos o ser destinado a las peores escuelas identificadas en los rankings? La equidad consiste en garantizar que todas las escuelas sean igual de buenas y con la misma calidad y buen profesorado que las demás.
¿Cuál sería la mejor manera de conocer los progresos de los alumnos y las alumnas?
Con un concepto de evaluación distinto al que aún tenemos que es escolástico. La evaluación no es el juicio al alumno, no debe servir para clasificarlo ni para situarlo en un abstracto nivel del 4,8 en referencia a una media ideal que siempre es subjetiva. La evaluación ha de ser parte del aprendizaje y ha de servir para mantener vivo el gusto por aprender y progresar de niños y adolescentes. Ello implica poder aprender del error y aprender conocimientos y también formas de aplicarlos a la resolución de problemas y proyectos. Ese cambio pedagógico hacia una evaluación más competencial y cualitativa es la que se está haciendo en Cataluña.
¿La escuela actual, educa para vivir o forma para trabajar? ¿Son objetivos antagónicos?
Eso es un lugar común y poco reflexionado. La escuela es un espacio de aprendizaje y de socialización donde se aprende para convivir en el presente y en el futuro adquiriendo conocimientos, actitudes y madurez progresiva que va moldeando nuestra capacidad de decidir a qué aspiramos o a qué nos queremos dedicar. Y claro que nos enseña a trabajar, adquiriendo procedimientos y rutinas de trabajo intelectual, de trabajo individual y en grupo, así como pautas como la puntualidad, el respeto a la autoridad, trabajar por demostrar rendimiento o dejarse evaluar por terceros.
Hay quién dice que no tendría sentido que la escuela educara en cooperar cuando “el mundo real” es pura competición, ¿qué opina de esto?
¿Quién dice esto? Un darwinista que olvida que la evolución de la especie humana no fue posible sin la cooperación, la ayuda mutua y la protección que daba el grupo gregario. Ésa fue la fortaleza de adaptación al medio para desarrollar inteligencia colectiva y progresar como especie. No la fuerza física de uno o de otro: los leones o los tigres tenían más que los humanos. Lo que me preocupa es que esa forma de pensar tan superficial y sin fundamento esconde una determinada ideología que pretende ser la única y verdadera. El mundo real es, más bien, un contrato social que se reescribe, se dialoga y se va acordando. Eso es cooperar. Si hay familias y proyectos educativos que educan para pisar a los demás y triunfar a toda costa, sólo están educando a tiburones financieros y personas sin moral que son, justamente, los que han generado la crisis.
¿Existen ya propuestas concretas para trabajar la importancia de lo común y de lo colectivo, en el aula?
Cualquier escuela como espacio socializador ya trabaja en lo común y lo colectivo desde el propio currículum oculto y además desde el currículum formal. Coincido con el sociólogo Fernández-Enguita cuando dice que en la escuela aprendemos el “desdoblamiento” a convivir con la paradoja de dos esferas: se nos educa como individuos a desarrollar nuestra libertad, a competir y destacar, en suma las reglas culturales del capitalismo, pero a la vez se nos educa a compartir, a cooperar y las virtudes cívicas propias de una democracia. La clave, en todo caso, es la capacidad de la escuela para desarrollar el pensamiento crítico que permita participar activamente en la sociedad y sus debates sin dejarse engatusar o manipular.
Las nuevas tecnologías permiten introducir metodologías en el aula que favorecen el aprendizaje colectivo, el intercambio de experiencias, etc. ¿Cree que son una buena herramienta de cambio?
Las tecnologías digitales son parte indisociable ya de nuestra vida. Claro que son una buena herramienta pero no creo en ningún determinismo, la escuela debe enseñar a usar críticamente las TIC y hacer una lectura crítica de sus pros y contras. Por sí solas no producen el cambio educativo. Es más, pueden hacer aún más rígida la enseñanza tradicional basada en estándares y tests. La clave siempre son los modelos y paradigmas de cambio que manejen los equipos docentes. Por sí solas, las TIC no implican una innovación a mejor.

Si te ha gustado la entrevista a Xavier Martínez Celorrio, no te pierdas las de Fernando Cembranos: “El planteamiento curricular es pro-consumo”

Xavier Martínez Celorrio
Profesor de Sociología de la educación e investigador del CRIT en la Universitat de Barcelona.

7 actividades para promover la atención en el aula

7 actividades para promover la atención en el aula

La falta de atención y concentración puede ser una de las razones por las cuales los niños y niñas tienen un bajo rendimiento escolar. 

Los niños y niñas de hoy en día están constantemente rodeados de estímulos e informaciones que dificultan la atención y la concentración. Habitualmente, los estímulos que más llaman la atención son aquellos que nada tienen que ver con la escuela. Así pues, tenemos que conseguir que los estudiantes se sientan interesados por los contenidos académicos.
Existen algunos factores, tanto internos como externos, que influyen en la atención. Es importante conocerlos para poder presentar en el aula los estímulos de forma más motivadora y curiosa y de ese modo estimular y mejorar la capacidad de atención de tus alumnos y alumnas.
  • Los factores internos como el estado anímico, la motivación y los intereses personales pueden facilitar o dificultar la atención. Por ello debes asegurarte que tus alumnos tienen una buena base emocional y que los contenidos están adaptados a su nivel madurativo. Presentar los conocimientos de forma curiosa es una buena opción para potenciar la motivación e interés de los estudiantes.
  • Los factores externos que proceden del medio exterior y que podemos controlar para mejorar la atención pueden ser las metodologías que empleamos en el aula o el tipo de estímulos, entre otros. Según algunos estudios se sabe que aquellos contenidos que son novedosos y/o tienen una carga emocional son más atractivos para el alumnado. Asimismo, las metodologías activas, donde el alumno es el protagonista del aprendizaje, son más efectivas para focalizar la atención.
Además, la atención tiene dos características principales: es limitada, es decir podemos atender a varias cosas a la vez pero cuántos más estímulos, menos atención podemos dedicarle a cada uno de ellos; y es oscilable, la atención no se mantiene fija en un estímulo de manera indefinida, sino que pasado un tiempo la mente cambia su atención a otro estímulo. Teniendo en cuenta estas dos características debes proporcionar pocos estímulos a la vez y cambiarlos cada cierto tiempopara captar otra vez la atención de tus estudiantes.
¡Ahora que ya sabes cómo tienes que presentar los contenidos en el aula, que dispones de algunos consejos y que conoces las características principales de la atención, te queremos proponer algunas actividades para practicarla y mejorarla!
  • Juegos de mesa: Los juegos de concentración tienen un gran potencial para trabajar la atención. Juegos como el ajedrez o los rompecabezas requieren de la capacidad de atención y la memoria, pero también de la lógica y el análisis. ¡Una genial herramienta que combina la gamificación con la capacidad atencional!
  • Mindfulness: la práctica de tan solo unos minutos de esta técnica de relajación permite despejar la mente y ayuda a los alumnos y alumnas a concentrarse en las tareas que deben realizar a continuación.
  • Mandalas: relacionado con la relajación, los mandalas son unos geniales recursos para trabajar la atención. El simple hecho de colorear ayuda a la persona a alcanzar estados de calma y a mejorar la capacidad atencional.
  • Origami o papiroflexia: este arte japonés de doblar el papel para crear distintas figuras es una habilidad que tiene múltiples beneficios, entre ellas fomentar la creatividad, la concentración, la memoria, la coordinación óculo-manual…
  • Los pasatiempos: sopas de letras, sudokus, crucigramas, las diferencias, laberintos…son actividades estupendas para trabajar la atención. ¡Además, ahora existen apps con las que dispondrás de infinidad de pasatiempos!
  • Lectura de libros: ¿Quién no conoce los famosos “¿Dónde está Wally?”? Los libros de busca y encuentra pueden ocupar las horas de los niños y niñas…¡Compruébalo tu mismo! Asimismo, una buena novela permite desarrollar la atención selectiva, es decir evadirnos de los estímulos externos para concentrarnos en la historia que nos cuenta el libro.
  • Dinámicas de aulaexisten tareas de corta duración para trabajar la atención de una forma lúdica que te ayudarán a romper con las actividades más exigentes y a despejar la mente de tu alumnado para volver con otra dosis de exigencia.
Recuerda que los alumnos y alumnas aguantan un determinado tiempo la focalización de la atención dependiendo de la edad. ¡Así pues, programa tus clases, propón actividades y descansos teniendo en cuenta todos estos consejos que te hemos proporcionado!

jueves, 7 de febrero de 2019

Twitter: una gran oportunidad de aprendizaje para alumnos y docentes

Soy muy fan de Twitter. Aunque tenga aspectos negativos, poniendo los pros y los contras en una balanza, no tengo duda. Para comenzar, debemos conocer lo más básico y para ello, me permito compartir con vosotros este videotutorial en el que explico algunas ideas para introducirnos en Twitter con una finalidad educativaOs propongo revisarlo para tener una visión general de los aspectos que se van a explicar:

Seguir cuentas

Una de las posibilidades más interesantes de Twitter, y de las más conocidas, es la de seguir otras cuentas. Existen muchos artículos que nos ofrecen un compendio de las mejores cuentas educativas en Twitter, pero pienso que debes seguir tu instinto, sin dejarte llevar por el número de seguidores que pueda tener un usuario. Cuando entres en Twitter y empieces a buscar cuentas y puedas ver quién sigue a quien, unas cuentas te llevarán a otras y tú mismo podrás decidir a quién quieres seguir y a quién no. Recomiendo seguir a profesores que publican sus experiencias y el día a día en su aula, se puede aprender mucho con ellos.

Listas

Puede llegar un momento en el que sigas a tantas personas que te parezca que hay información que se pierde por el camino. Para eso puedes crear tus propias listas, tanto con personas que sigas como con personas que no. Puedes crear listas dedicadas a temas determinados que sean de tu interés, para acudir a ellas cuando lo estimes oportuno. Este es el ejemplo de una lista que he preparado, solo con 10 miembros, de las casi 900 cuentas que sigo actualmente. Cuando voy a la lista, solo veo las publicaciones de esos 10 miembros. Una manera no excluyente de filtrar y organizar tu información en Twitter.

Momentos

Para mí, los momentos han sido un gran descubrimiento. Supone aglutinar en un solo espacio aquellos tweets que sean especialmente interesantes, de las cuentas que sean, las sigas o no. Por poner un ejemplo, este es un momento que he creado, denominado Experiencias en el Aula, resulta mucho más visual si podéis verlo en el móvil. Lo definiría como un ebook interactivoen que recojo experiencias que los usuarios, docentes, comparten en Twitter. Se pueden extraer muchas ideas viendo lo que los compañeros están haciendo en sus aulas. Seguirá creciendo.

Hashtags

Los hashtags son etiquetas que, con este símbolo #, añades en tu texto para darle repercusión y relacionarlo con una temática concreta. Cuando haces búsquedas en Twitterpuedes buscar todas las publicaciones que tengan determinados hashtags. Existen hashtags educativos muy recurrentes. Además, usando hashtags, en días y horarios concretos, normalmente de una hora de duración, tienen lugar eventos educativos en Twitter, de diferentes temáticas, que los muchos profesores usamos para debatir y conocer nuevos recursos y experiencias. Los descubrirás con facilidad siguiendo a docentes y viendo sus publicaciones.

Hilos

Numerosos hilos se han hecho famosos en Twitter, algunos graciosos y otros más serios, haciendo referencia a diversos aspectos educativos. Tú puedes crear tus propios hilos. Es una posibilidad muy interesante que supone la publicación de varios tweets seguidos, por explicarlo de forma breve.

Gifs, memes, imágenes y vídeos

Tanto los memes, como las imágenes, los GIFs o los vídeos que puedes incrustar en un tweet, suponen una manera muy visual de transmitir información en forma de microaprendizaje.

Experiencias

En relación al punto anterior, con mis alumnos, a través del hashtag #EnglishPills, empleo los GIFs para el aprendizaje de la lengua inglesa, además de para realizar encuestas y plantear otras cuestiones a mis estudiantes. Experiencias interesantes de profesores que han usando Twitter en el aula son, por ejemplo, para Filosofía o para el aprendizaje de lenguas.
Como docentes, tenemos que tener cuenta que el lenguaje de las redes sociales no es el mismo que en un trabajo académico y debemos tomar decisiones al respecto: ¿vamos a respetar todas las normas de ortografía y puntuación o abreviaremos para adaptarnos a los 280 caracteres?

La parte negativa

La parte negativa, más o menos conocida por todos, se refiere a esas personas que solo están ahí para criticar, y no de un modo constructivo precisamente. Twitter ofrece la posibilidad de silenciar una conversación, cuando hay demasiada gente implicada y no nos interesa recibir notificaciones, bloquear una cuenta, cuando no queramos tener ningún tipo de comunicación con una persona o, incluso, denunciar una cuenta, algo que reservaría para el caso de alguna cuenta con contenido violento o similar.

Twitter con los alumnos

Hasta el momento, me he centrado en algunos usos para los profesores, pero también debemos destacar sus posibilidades con nuestros estudiantes, que dependerán de la imaginación y la creatividad de cada docente. Estas son algunas opciones:
  • Usarlo para hacer resúmenes de lo visto en clase: pon a tus alumnos al día y recuérdales las tareas.
  • Responder a los estudiantes y resolver sus dudas, implementando la interacción fuera del aula.
  • Desarrollar el pensamiento crítico de nuestros alumnos, buscando información a través de Twitter.
  • Escribir en otro idioma o usar el reconocimiento de voz.
  • Realizar encuestas, nosotros o ellos. Pueden ser las que propone Twitter o podemos ser más originales en su planteamiento.
  • Llevar a cabo debates.
  • Desarrollar la capacidad de explicarse en pocos caracteres.
  • Seguir conferencias o hashtags.
  • Construir una historia de forma conjunta.
  • Compartir una palabra del día y hacer oraciones con ella.
  • Compartir el personaje o el concepto del día.
  • Comunicarse con otras clases o estudiantes de otros países.
  • Compartir recursos.
  • Estar al día de las noticias y la actualidad.
  • Proporcionar ubicuidad a nuestra enseñanza y, sobre todo, a su aprendizaje.

Anímales a crear sus propias listas sobre un tema, a crear un ebook por medio de un momento, a seguir a grandes pensadores y a seguirse entre sí, comparte GIFs educativos e invítales a crear los suyos o proponles hashtags para debatir. Las posibilidades son ilimitadas para ellos, pero, como decíamos, también para ti, ofreciéndote nuevas perspectivas, recursos e increíbles ideas, además de conectarte con otros docentes con tus mismas inquietudes.
Como toda red, es muy instintiva, pero los comienzos siempre pueden ser difíciles. Crea una cuenta y empieza a investigar, poco a poco. Personalmente, te lo recomiendo cien por cien. ¡Nos vemos en Twitter!

Ingrid Mosquera Gende

Profesora adjunta en la Universidad Internacional de La Rioja. Dpto. Inglés. Facultad de Educación. Doctora en filología inglesa. DEA en Psicología de la Educación. Postgrados en Alteraciones de la Audición y el Lenguaje y en Estrategias de Aprendizaje. Máster en Docencia Universitaria.

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